miércoles, 14 de mayo de 2014

Puertas.


Algunas se cierran y otras se caen solas.
Unas las mantenemos cerradas por miedo a lo que encontraremos.
Otras les ponemos una calza para que no se cierren.

¿Pasas o te quedas fuera? 

martes, 13 de mayo de 2014

Cuestión de piel.

Apaga la luz, dejemos que el reloj corra, o que se detenga el tiempo.
Dancemos bajo las sábanas, hablemos con las manos. Sintamos con la piel.
Ven, cómeme, bébeme. Sáciate.

Silenciemos nuestros latidos, ardamos mientras el relente empapa nuestros cuerpos,
gimamos caricias, seamos amantes clandestinos, de sueños y recuerdos,
resolvamos toda la tensión acumulada todos estos meses de anhelos,
de ganas, deseos, distancia, y recuerdos.
Ven, deja que te coma, te beba, me sacie.

  

miércoles, 30 de abril de 2014

Soy.

Soy.

Soy de las que no se rinden fácilmente, pero tiran la toalla cada cinco minutos.
Soy de las que se come el mundo, pero luego se atraganta.
Soy de las que habla antes de pensar, pero piensa todo lo que debería haber dicho.
Soy de las que confía ciegamente en los que quiere, pero desconfía de todo el mundo.
Soy fácil de convencer, pero difícil de entrar en razón.
Soy un libro abierto, pero que nunca leerás del todo.

Soy pura contradicción.
Pero soy.

Persona.


Esperar y otras formas de morir.

Esperar es otra forma de alejarse, dicen. Y cuánta razón, oye,
¿Esperar a qué?
A que nos hagan daño, a que nos quieran, a que nos escriban, a que nos llamen, a que nos silencien, a que nos olviden, al verano, a la medianoche. Nos pasamos la vida esperando. Trenes que no llegan, estaciones que no abren, gente que desaparece, y otra que está llegando. Esperamos no sufrir, no llorar, en definitiva, esperamos para nada. Porque los trenes llegan, puntuales, en nuestra mano está subirse o no, disfrutar del viaje y por supuesto decidir en que parada bajarse, o de lo contrario ver si descarrila el tren o llega a su destino.
La gente llega, y se va, algunos se quedan más tiempo del que pensábamos y otros, desaparecen sin ni siquiera haberse sentado.

Esperamos, pudiendo ir a por lo que queremos. Llama, escribe, habla, silencia, escucha, baila, grita, llora, siente, sueña, ríe, folla, canta, cocina, ama, quiere... ¿Por qué esperar? ¿Miedo? El miedo no te hace libre, ni te evitará sufrir, ni caer, ni llorar.

lunes, 28 de abril de 2014

Yo sigo, ¿y tú?

Sigue siendo Abril, sigo sin sentir la presión de tus dientes en mis pezones, sigo latiendo fuerte al pensarte, sigo corriéndome en la distancia. Sin ti. Pero contigo.

Sigo llevando desabrochada el alma, sigo queriendo beber de ti, besar tus lunares, morderte la cadera, cantarte en el coche, sigo queriendo ver  fútbol contigo, correrme en tu boca, escribirte en la espalda, gemir en tu almohada. 

Por supuesto que sigo necesitando vestirme con tu abrazo, rozarme con tu piel, empaparme de tu aroma, sigo deseando dejarme las rodillas mientras te pierdes en mi boca. Y sigo ansiando ese momento en el que me llenas, con tu risa, con tu boca, con tu polla y con tu piel.
Sigo queriendo ir, pero esa sensación de paralización sigue.
Sigo queriendo irme, pero contigo, sigo queriendo que te vayas, pero conmigo.

Sigo, y tú? 


sábado, 26 de abril de 2014

Sueños.

Tengo agujetas en el olvido de tanto forzarlo a que se vaya contigo.
Pero aquí estoy soñándote de nuevo, la misma cama, la misma almohada, la misma ausencia. 
Shhh, no digas nada. Sólo mírame, envuélveme con tu mirada, deja que beba de tu risa, que baile al ritmo de tus latidos. Besa mi ombligo y calma estas mariposas que no me abandonan, acaricia esta piel que se eriza al pensarte, al oírte. 
Ven, aquí somos tú y yo. Sin ser nosotros, pero siendo dos. Dos que se hacen uno al rozarase, al olerse, al sentirse. Aquí follamos y hacemos el amor, entre risas, caladas y alcohol, una vez que abra los ojos sólo me queda masturbarme tu recuerdo. 

Mañana te espero en la misma cama, en el mismo sueño.

viernes, 25 de abril de 2014

Ven.

Una palabra.
Una sílaba.
Tres letras.
Dos consonantes.
Una vocal. 
Mil sensaciones.

Ven, me dice siempre. Aún no sé porqué no he ido, no sé que fuerza sobrehumana me impide ir, en busca de algo que me hará feliz, no para siempre, pero sí siempre que dure ese viaje. La felicidad es intermitente, lo sé. Supongo que en esta oscura soledad con trazos de tristeza me siento muy cómoda.
Quizás un voy, en vez de un ven me daría el mismo miedo pero más tranquilidad.